Una mañana de invierno cuando la resaca del fin de semana daba los últimos coletazos el cucu hacía su aparición de rigor. Acto seguido, todos los masterópodos tomaron el camino de la cafetería en busca del delicioso café con leche, aunque otros se decantaban por el zumo de naranja o por la bebida de los campeones....Cucu´s drink. Mi amigo Towers, se desmarcaba de la peña y alzaba el dedo al cielo para tener un día redondo. Cual fue la sorpresa cuando al fondo de la cafetería inteligente, en las mesas centrales, una montaña de bolitas de pan o panecillos crecía de la mano de un ser indescriptible e inimaginable. A las 10.45, este ser desaliñado de cabellos plateados compartía junto a su compañero de "Bread" un peaso bocata de pimientos. Fue en ese momento cuando se empezó a forjar la leyenda del gran Panecillos y Pimientos también considerado por sus compañeros como "Bread and Peppers". Con el paso de los días la curiosidad por saber más sobre Panecillos y Pimientos crecía en el ambiente. La hora del desayuno se convertía pues, en una hora esperada por los seguidores del gran Panecillos. Su gula mañera sorprendía al más pintado y su obsesión por las conservas servía para que su compañero Bread disfrutara de un suculento y delicioso bocadillo de patatas fritas con mejillones. Sin olvidarse de la mítica birra que refrescaba su gaznate. Aunque los días de celebración, una botella del mejor vino presidía la mesa. Desde entonces, ¿quién no conoce a Panecillos y Pimientos?, ilustrísimo señor de las conservas. A partir de este momento y con todo mi cariño y afecto declaro las 10:45 como la hora de Panecillos y Pimientos.